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Principios activos para Aceites de Masaje

Principios activos para masajes

Los principios activos son diferentes tipos de sustancias que aportan propiedades beneficiosas a tus aceites de masaje. Añadiéndolos a tus preparados caseros conseguirás diferentes beneficios para tu piel. En esta sección encontrarás principios activos para masajes como la cafeína, los lodos termales o el alcohol de romero. Cada uno de ellos te aportará algo en concreto.

Por ejemplo, el alcanfor ayuda a frenar el dolor muscular o articular. Tiene propiedades antiinflamatorias y refrescantes. Es ideal para combatir las piernas cansadas y los problemas de circulación. Unos beneficios similares conseguirás con el mentol, que genera esa sensación de frío que ayuda a descongestionar las piernas.

Mientras, los lodos marinos con yodo y los termales con azufre y oligoelementos se pueden añadir a los aceites de masaje para hacer envolturas. En este caso se aplica en el cuerpo, se deja actuar unos minutos para que la piel absorba sus propiedades y después se aclara con abundante agua. Estos lodos son recomendables para purificar la piel, eliminar toxinas y absorber la grasa. El resultado tras una envoltura así: una piel más tersa y reafirmada.

El alcohol de romero también se puede incorporar a los aceites de masaje. En este caso estimula la circulación, es antirreumático y frena los calambres. Se aconseja su uso para hacer masajes contra los dolores articulares y lumbares. Además, es bueno para quienes tienen varices y problemas de piernas cansadas. La cafeína ayuda a combatir la grasa, así que está recomendada para masajes drenantes, reductores y anticelulíticos. Tiene efecto reductor y reafirmante. Por su parte, el aloe vera es un gran aliado para hidratar y calmar la piel.

Muchos de los productos de esta categoría se venden en polvo, en envases de diferentes tamaños. Lo ideal para incorporarlos a los aceites de masaje es diluir un poco del aceite base con la cantidad recomendada del principio activo elegido. En un mortero se remueve bien y cuando lo tengamos completamente integrado se añade al resto del aceite. Se mezcla todo y ya lo tendremos listo para usar y disfrutar de sus propiedades.

Para más información sobre la cantidad aconsejable de uso y las propiedades de cada principio activo, te invitamos a que consultes la ficha de producto. Allí encontrarás datos más detallados sobre sus beneficios y cómo utilizarlo.