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Conservantes para Cremas Caseras

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Conservantes para las cremas

A la hora de hacer cremas caseras un aspecto fundamental a tener en cuenta es elegir bien el conservante que vas a usar. De esta forma conseguirás que no se estropeen, ni aparezcan microbios que puedan dañarlas. Los conservantes para las cremas son por tanto sustancias que ayudan a mantener los productos en perfecto estado durante más tiempo. Se dividen principalmente en dos grupos: los antimicrobianos y los antioxidantes.

Los conservantes antimicrobianos se utilizan para proteger los cosméticos de los microbios, es decir de bacterias, hongos y levaduras. El sharomix 705, el Geogard 211 o el cosgard son los más utilizados. Las razones: son naturales y muy efectivos. Mientras, los antioxidantes impiden que el aspecto de las cremas se deteriore, es decir que cambien de olor o de color con el paso del tiempo. La vitamina E y la C son dos buenos antioxidantes. Además, estos conservantes se usan para que los aceites no se enrancien.

Cuando se hacen cremas caseras es importante usar tanto un conservante antimicrobiano como un antioxidante. ¿Por qué? Las cremas son el resultado de unir una fase acuosa con otra grasa. Para evitar que en la parte de agua que llevan aparezcan hongos, levaduras o bacterias se utiliza el conservante antimicrobiano. Por ejemplo el sharomix 705. Además, habrá que añadir un antioxidante, como Vitamina E, para evitar que cambien de olor y de color. De esta forma conseguirás que tus cremas permanezcan como el primer día durante más tiempo.

¿Cómo se usan los conservantes cosméticos?

Los conservantes se añaden al final de la receta, cuando la temperatura es más baja. La cantidad varía dependiendo del conservante que hayas elegido. En la ficha de producto de cada uno de ellos encontrarás información más detallada al respecto.

Los conservantes hay que añadirlos tanto a las cremas que se hacen desde cero como a las bases que puedes comprar en Gran Velada. Nuestras bases se venden preparadas para que tú añadas las propiedades que quieras en función de tus necesidades. Se pueden incorporar aceites esenciales, extractos, principios activos… Si añades aceites tendrás que incorporar un antioxidante para que no se enrancien. Mientras, si incorporas productos acuosos deberás de añadir conservantes antimicrobianos para evitar que aparezcan hongos, bacterias o levaduras.